medio ambiente
Llevar a cabo nuestras operaciones con respeto por el medio ambiente realza nuestro modelo de negocio. Seguimos una política medioambiental y medimos nuestro rendimiento. Nuestros productos pueden ayudar a cambiar el mundo y podemos garantizar que nuestras actividades de mantenimiento y acciones cumplen este alto estándar. Por ejemplo, la energía que usamos en nuestras operaciones se obtiene de fuentes renovables, con lo que se reduce la huella de carbono de nuestros productos.
¿Por qué elegir bioplásticos?
La sociedad se enfrenta a cuestiones importantes. ¿Cómo hacer para vivir de un modo sostenible y disfrutar de una alta calidad de vida? ¿Cómo funcionará nuestro mundo desarrollado una vez que se acabe el petróleo barato? ¿Podemos seguir desechando una cantidad tan alta de productos? Los bioplásticos son parte de la respuesta.
Los plásticos convencionales y los derivados del petróleo están en todas partes: muchos se han inventado a principios del siglo XX y, a partir de los años 50 en adelante, han formado parte de nuestra vida cotidiana. Ahora, los podemos encontrar en nuestras casas y coches, en nuestros trabajos y actividades de tiempo libre. Los encontramos en productos de embalaje de corta vida útil que se usan un día y luego se desechan, también en productos de consumo duraderos y electrónicos e incluso en infraestructuras físicas de larga vida útil que duran décadas. Los plásticos derivados del petróleo han triunfado gracias a su bajo coste, consecuencia de ser un derivado del petróleo y de su capacidad para procesarlos con rapidez en producción en masa.
Los bioplásticos modernos desafían ahora el dominio de sus “primos” derivados del petróleo. Hoy en día, los bioplásticos se desarrollan con la capacidad funcional de sustituir a muchas aplicaciones plásticas actuales, lo que permite que se transformen en la infraestructura de equipos de conversión existente.
Hasta ahora, pensar en bioplásticos era pensar en bolsas para las compras o en artículos con un embalaje de vida útil corta. Sin embargo, esto está cambiando a medida de se mejoran sus propiedades. Los bioplásticos pueden descomponerse fácilmente, pero no siempre tiene por qué ser así. Los avances científicos permiten su utilización específica durante décadas, si es necesario.
Hoy en día, los bioplásticos se derivan de fuentes vegetales sostenibles, de manera que la inflación del precio del petróleo no les afecta. Al aumentar la biomasa subyacente a los bioplásticos, el CO2 se convierte en estructuras de polímeros que forman dichos materiales innovadores. Este CO2 permanece en la estructura de plástico hasta que se libera en la degradación final que se producirá meses o décadas más tarde. Considérelo como una forma de secuestro de carbono del “material” que produce un producto muy útil.
Deberíamos preguntarnos “¿por qué no usar bioplásticos?”



